Querido Barça-Madrid.
En un bar cualquiera, mirando a un chico al que ni siquiera conocía, a tres o cuatro metros de mí, que por alguna razón no podía quitar de mis ojos, mientras él miraba la pantalla, muy feliz, ya que el marcador de los azul-grana subía cada vez más, y los blancos se quedaban en cero. Él decidió hablarme, y pensé que ahí quedaría todo, pero, no, seguimos comunicándonos, hasta que llegó un momento en el que no podía estar sin él. Y ese momento, se ha prolongado hasta ahora, después de más de cuatro meses.
Le quiero, cada vez más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario